Masaje Lingam: Cómo dar un masaje tántrico al pene

Masaje Lingam: Cómo dar un masaje tántrico al pene


 

 

En el Tantra, el pene es llamado “Lingam”, que se puede traducir como “Vara de Luz”. Un Masaje Lingam es un masaje de los genitales masculinos utilizando una gran variedad de caricias y apretones. El objetivo del Masaje Lingam es honrar el Lingam de su hombre y ayudarlo a ampliar su capacidad de recibir placer.

Paso 1
El entorno y tu actitud son los que hacen que un Masaje Lingam sea una experiencia especial para tu hombre. Prepara un lugar tranquilo (preferentemente oscuro). Debe haber una cama, un colchón futón o una manta y almohadas en el suelo. La temperatura de la habitación debe ser un poco más cálida de lo normal debido a los dos estarán desnudos. Encender velas o una lámpara de aceite en el cuarto mantendrá la iluminación tenue y ayudará a generar calor. Debes tener fácil acceso a tus aceites y lubricantes. Trata de conseguirlos en botellas a prueba de derrames y de plástico en lugar de vidrio. Asegúrate de tener un par de horas disponibles donde no serán molestados.

Paso 2
Comiencen respirando juntos. Póngase de pie o siéntense cara a cara. Abrácense o tómense de las manos, mírense a los ojos y respiren profundamente llevando el aire al vientre. Continúa mirándole a los ojos y respirando con él. Si observas que él está conteniendo la respiración, coloca su mano en su bajo vientre y recuérdale respirar desde ese lugar, para “llenar el estómago” con aire.

Paso 3
A continuación, pídele que se recueste boca abajo y comienza a darle un masaje de cuerpo completo. Después de unos 10 minutos, pídele que se dé vuelta y continúa con el masaje. Dirige el masaje lentamente hacia sus muslos internos y su pelvis hasta que esté respirando profundamente desde el vientre y su cuerpo esté completamente relajado.

Paso 4
Luego, como una muestra de respeto hacia su poder masculino, pídele permiso para tocar su Lingam. Simplemente pregúntale, “¿Puedo tocar tu Lingam?”. Si él te da permiso, vierte una pequeña cantidad de aceite para masajes o lubricante a base de agua en su Lingam y testículos. Frota el aceite o lubricante en su piel, comenzando en la parte superior de sus muslos internos e ingresando en el pliegue donde sus piernas se encuentran con el piso de la pelvis. Usa movimientos lentos y firmes. Enfócate en sus articulaciones y músculos, liberando la tensión a medida que avanzas.

Paso 5
A continuación, masajea encima del Lingam, sobre el hueso púbico. Mueve tu mano sobre este lugar, sintiendo el hueso debajo del músculo y la piel. Luego, continúa por el escroto tirando suavemente y amasando sus testículos. Tendrás que prestar mucha atención a sus respuestas aquí y pídele que te indique si le agrada o no. Algunos hombres no soportan que toquen sus testículos en absoluto, mientras que otros disfrutan de un manejo más fuerte. Comienza suavemente y añade poco a poco presión, no al revés.

Paso 6
Desde sus testículos, mueve tu mano hacia abajo para masajear su perineo (a veces llamado el “lugar sagrado”). Localiza la pequeña hendidura (es aproximadamente del tamaño de una moneda de diez centavos) entre los testículos y el ano. Puedes realizar movimientos hacia abajo desde su Lingam hasta su ano o un movimiento circular. Tira de los tejidos y empuja suavemente hacia adentro en el área con tu dedo. Dado que esa área puede sentirse dolorosa al principio, sólo aumenta la presión hasta donde él se sienta cómodo.

Paso 7
Por último, coloca tu mano sobre su Lingam. A medida que lo masajeas, aprieta suavemente el Lingam en la base con tu mano derecha y masajea hacia arriba, deslizando tu mano por todo el Lingam. Luego, has lo mismo con tu mano izquierda (aprieta su Lingam en la base, masajea hacia arriba). Luego, hazlo nuevamente con tu mano derecha, luego con la izquierda y así sucesivamente. Después de un tiempo, cambia la dirección del masaje alternando las manos desde la parte superior hasta la base. Toma el Lingam con ambas manos y frota rápidamente hacia atrás y adelante, como si quisieras iniciar un incendio. Sostén su Lingam por la cabeza y agítalo suavemente hacia atrás y adelante. Masajea completamente la cabeza con las palmas de tus manos y girando las muñecas (como si estuvieras haciendo jugo de un limón). Pasa de su Lingam a los testículos y luego al periné y viceversa, estando atenta a sus respuestas.

Si, en cualquier momento, tu hombre se acerca a la eyaculación, realiza movimientos más lentos para reducir la estimulación y luego comienza de nuevo. Si él está muy cerca de eyacular, pero no “al punto sin retorno”, es posible retrasar su eyaculación apretando la punta de su Lingam con tu pulgar y dedo índice. Aprieta con firmeza durante unos treinta segundos. Pídele que respire profundamente mientras tú haces esto. Masajear “el lugar sagrado” es otra manera de retrasar la eyaculación. Si él comienza a sentirse cerca, disminuye la estimulación del Lingam y aumenta la estimulación en “el lugar sagrado”. Esto debería ayudar a disminuir la presión para eyacular.

Si logras contener su orgasmo seis veces, una enorme cantidad de energía sexual se almacenará. Él puede, o bien retenerla y dejarla circular por otras partes de su cuerpo o liberarla. Si decide eyacular, su orgasmo probablemente será mucho más intenso de lo habitual. Sigue recordándole que tome respiraciones profundas incluso al eyacular. Al terminar el masaje, retira lentamente tus manos y dale tiempo para relajarse y saborear el placer que acaba de recibir.

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